Muchas veces se consultan revistas, periódicos, encuestas, personas que leen las manos, el oráculo, los horóscopos, los caracoles, piedras, etc.  También en otras ocasiones se les pregunta a las amistades, a la familia, a compañeros de trabajo y hasta expertos en los diferentes temas como psicólogos, siquiatras y consejeros, todo con la esperanza de conseguir un consejo sabio en cuanto a diferentes áreas de nuestra vida. Estas áreas pueden ser con respecto a nuestros matrimonios, a nuestro noviazgo, o nuestros hijos; quizás con respecto a nuestras finanzas o carrera profesional. En fin un sin número de temas que nos inquietan y preocupan.

En verdad que la primera pregunta que nos debiéramos hacer es sobre la fuente de esa información. ¿Es esa persona o esa publicación una fuente idónea para contestarme acertadamente acerca de los temas que me inquietan? ¿Cómo se yo que las respuestas que me va a dar, serán en verdad ciertas y efectivas?

Permítame darle en ejemplo. Cuando usted compra un televisor  y trata de instalarlo en su casa y de hacerlo funcionar con todas las modalidades de su preferencia; ¿qué es lo primero que usted hace? ¿Llama al vecino para que le ayude?  ¿tal vez consulta a un familiar que tiene un televisor igual al suyo? Probablemente lo más recomendable luego de sacarlo de su caja y colocarlo en el lugar indicado, sería entonces buscar el manual de operaciones con que vino el televisor, ¿correcto?

La razón de usar el manual es porque ¿quien mejor que el fabricante podrá conocer el funcionamiento de ese televisor? Todo fabricante conoce su producto, pues él lo fabricó. Entonces, usted para cambiar el color de la imagen, la selección del lenguaje, etc. busca el manual, sigue las instrucciones y listo,  ya tiene todo funcionando de acuerdo a su gusto. Con respecto a buscar la respuesta a la situación relacionada con el televisor nuevo, todo lo que tenemos que hacer es conseguir el manual y seguir las instrucciones.

Ahora con respecto a las preguntas relacionadas con nosotros mismos, nuestras relaciones, nuestras finanzas, nos preguntamos si habrá un manual con las instrucciones que debamos seguir. También nos preguntamos si habrá algún experto en todas estas áreas que me pueda dar las respuestas correctas. Te tengo buenas noticias: Sí hay un Experto y también un Manual.

La persona que mejor te conoce, que mejor conoce a tu esposo, a tus hijos, a tu jefe, a tus padres, a tus amigos, es Dios. Él también nos ha dado un manual de instrucciones que se llama la Biblia. Por medio de este libro maravilloso Él nos instruye y enseña para poder funcionar de la manera que Él nos creó: triunfantes y poderosos en esta tierra. Dios nos creó para triunfar, ¿lo cree?

Mire lo que dice Génesis  1:28 “Y los bendijo Dios; y díjoles Dios: Fructificad y multiplicad, y henchid la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Estos dos términos (sojuzgadla y señoread) solo significan que Dios nos hizo con el propósito de triunfar. Si somos triunfantes en El, entonces podremos gobernar sobre este planeta tierra donde Él nos ha puesto.

Dios quiere que triunfemos. Él sabe lo que hay que hacer para lograrlo, y todo está escrito en su Palabra que es la Biblia. Yo sé que es así pues me sucede todo el tiempo. Te invito a mantenerte en contacto y te daré muchos ejemplos donde Dios me ha ayudado a resolver situaciones personales, familiares, profesional y financieras. ¡Él nunca llega tarde!

Para comentarios, preguntas o si necesitas oración, me puedes escribir a silviatriunfadora247@gmail.com